lunes, 14 de abril de 2014

Nuestro proyecto editorial.

Nuestro proyecto nos ha llevado a encontrarnos con  una marginalización de la literatura no sólo por la gente que se rehúsa a leer, sino también porque desafortunadamente, la mayoría de los medios de producción literaria provocan que la gente se niegue a leer.

Si bien es cierto que existen países en los cuales el hábito de la lectura es casi tan común como el de comer tres veces al día y diariamente, lo cierto es que eso no ocurre en los países de latino América y ello no sólo obedece a una población inculta y de moral olvidada, sino a un anquilosamiento de los procesos de producción literaria.

Es innegable que el productor sólo puede importar las cosas del reino de la posibilidad utilizando lo que tiene a mano y así, realmente no hay forma de saber si Cervantes hubiera optado por escribir a su ingenioso hidalgo teniendo la posibilidad de mostrarlo con  una cámara de alta definición o si los cientos de metros cúbicos que ahora ocupan los enormes volúmenes de "El Señor de los Anillos" en las bibliotecas de todo el mundo no se verían libres si Tolkien hubiera sido ejecutivo o amigo de un ejecutivo de HBO (y para muestra está "Game of Thrones").

Contrario a lo que sucedía en otros tiempos, los contadores de historias de nuestro tiempo tienen más que un papel y una pluma a su alcance para llegar al público y ya no sólo hay bibliotecas en misteriosos monasterios o juglares y troupés para que el publico pueda conocerlas.

Muchas personas con una calidad intelectual más encumbrada de quien escribe en este blog, pueden pensar que lo anterior es una pena y que el ver cómo "el placer de la lectura" se va disminuyendo con los años es algo poco menor a una tragedia causada invariablemente por la televisión (so caja idiota) el cine y hasta el Internet.

Respetamos las opiniones de tan justas damas y virtuosos varones, pero no podemos compartirlas porque si bien es cierto que el leer puede ser un placer y una llama que enciende el motor del imaginario siempre superior a cualquier efecto especial o truco de ordenador, también es cierto que la lectura es un medio demasiado lento cuando se compara con la alternativa y no todos tendrán razón para soportar tal lentitud. 

Hay quienes disfrutarán de leer  ciento cuarenta y cinco páginas en las que se nos narra con doloroso detalle cada facción, idea, movimiento y hasta genealogía de un personaje que va de su dormitorio hasta la salida del pueblo (estimando un tiempo de lectura de un día), pero ello no implica que se pueda culpar a quien prefiere ver una versión del personaje abandonando el mentado pueblo en una pantalla usando sólo unos minutos.  Si, quizá la persona que vea la pantalla no estará encendiendo su motor imaginario para alcanzar la altura de justas y virtuosos, pero sin querer ofender a nadie, hay que reconocer que el tiempo libre lo es porque ni justos, ni virtuosos, ni templarios ni santas ni endiablados pueden dictar lo que se debe hacer con él.

¿Por qué una persona va a invertir todo su tiempo libre en las disertaciones que un autor lleva a cabo para explicar la forma en que un personaje sale de su pueblo?

¡Porque lo disfruta! Y ¡Albricias que así sea! Pero no todos tienen ese gusto y es que habiendo tantas cosas que hacer en días esplendorosos se podría antojar a desperdicio el abandonarse a los designios de alguien que escribe y si además resulta que termina por no ser de nuestro agrado... ¡Tortura pura!

Pensemos en una persona que se enfrenta a una marejada de libros. ¿Por qué habría de elegir alguno?
Quizá porque hay una recomendación, quizá porque una portada o un título le llamó la atención, quizá porque de leer una sinopsis o incluso algunos párrafos deduce que su contenido habría de gustarle.

El lector potencial decide pasar de la potencia al acto y elige el libro. Para poder darse a la lectura normalmente tendrá que asumir la responsabilidad que llevarlo a casa traerá consigo, a saber: o lo paga (si lo compra) o asume el compromiso de salvaguardarlo y devolverlo en buen estado (si lo toma de una biblioteca pública). El leer usualmente lleva un precio en sí mismo además de la necesidad implícita del tiempo que el lector dedicará a la lectura a menos que el material de lectura sea obsequiado... Y llega a su hueco favorito de lectura y pasan párrafos, pasan hojas, pasan capítulos y resulta que la recomendación mas bien terminó siendo discurso de borracho-marihuano, la portada no tenía nada que ver con el contenido, la sinopsis nunca explico que el autor sería demasiado vulgar o demasiado refinado o demasiado "demasiado" para hacer su oficio y/o; que los párrafos que se pudieron leer antes de la elección del libro eran los únicos que realmente iban a gusto del lector.

Si se pagó un precio por el volumen elegido, dinero tirado a la basura; si se tomó de una biblioteca, se emprenderá el camino de regreso a devolverlo cuidando siempre que no se dañe so-pena de tener que pagarlo y tirar el dinero a la basura.

Veamos el contraste con la televisión: el espectador prende la televisión (ya la tiene, no paga nada, ni adquiere una obligación alguna al encenderla), empieza a ver un programa y si no le gusta lo más que podrá haber invertido son... ¿Qué? ¿dos horas? Y eso en el caso de que el televidente no haya cambiado el canal al momento en que el programa dejo de gustarle y, sufriendo de una extraño caso de disciplina cuasi-castri-traumática, se fajó en su macho para verle el fin.  (¿Es viable decir que un libro nos disgusta en sólo dos horas cuando ya pagamos por él y quizá en las dos horas no hayamos llegado ni a la mitad?).

La inversión en tiempo y dinero que se requiere para disfrutar un programa de televisión es y siempre va a ser menor a la que se invierte en un libro y eso es algo que pocas personas toman en cuenta.  Los virtuosos y las justas podrán gritar, pero leer es una inversión de alto riesgo en la mayoría de los casos.

El lector normalmente no sabe si lo que va a leer le gustará (puede asumirlo, puede estar casi seguro, pero no lo sabe "con certeza") y en ese sentido es francamente desafortunado (por no decir "imbécil") el que se pretenda que haya lectores que además tengan que asumir un cargo (precio y/o obligación) sólo para averiguar si la obra que tienen en las manos les merece más tiempo.

Existen iniciativas como las ferias o "remates" de libros que se aprecian como una alternativa para que los lectores potenciales se acerquen a las obras literarias sin temor de hacer un gran desembolso monetario, sin embargo, aunque estas iniciativas son loables, consideramos que existen otras alternativas.



Puede parecer que los libros no tienen un alto costo, pero quien piensa eso sólo está tomando en estimación el costo monetario de un libro y no el tiempo que el lector va a invertir en averiguar si el libro que tiene en las manos merece ser leído de cubierta a cubierta o no... UN LIBRO ES ALGO MUY CARO PORQUE IMPLICA COMPROMETER EL TIEMPO DEL LECTOR, una obligación de pasar su tiempo en párrafos ajenos y que, a diferencia de los medios audiovisuales, difícilmente será menor a dos horas.

Nosotros consideramos que la producción editorial debe cambiar su enfoque y reconocer la valía del tiempo del lector sin perder su capacidad de auto-financiarse y es que, independientemente de consideraciones altruistas, la literatura es una empresa cultural que al ser parte de la cultura (por eso de llamarse "empresa cultural"), tiene un contenido económico que se ha de considerar para seguir existiendo.

La primera intención de nuestro proyecto es que el lector no invierta ni su tiempo ni su dinero en un producto que no es lo que pensaba, que le permita dejar de leer en el momento en que quiera si algo no le gustó sin tener que asumir pérdidas de carácter monetario o  disciplinas de milicia orate de esas que empujan "hasta la victoria, la muerte, o la última página".  Queremos que la gente eche un vistazo al universo que proponemos en "Amarás en Guerra"; que conozca a sus personajes, sus paisajes, sus honras, deshonras y cuitas para que decida si quiere o no hacerlo suyo antes de que pueda invertir un centavo o más de quince minutos; queremos que la audiencia sea más que un lector ocasional y esté en posibilidad de decidir si lo que le ofrecemos merece continuar con su participación viva o mejor quedarse en el baúl de buenas intenciones. 

Para lo anterior distribuimos (1000 ejemplares) de la novela en diversas ferias y eventos que nos lo permitieron.  Optamos por repartir ejemplares físicos y no electrónicos porque en primer lugar no queremos circunscribir la lectura únicamente al entorno digital y, en segundo lugar porque queremos darles a nuestros  lectores  algo que puedan tener entre sus manos para recodar nuestro proyecto; algo que nos permita vincularlos más con "Amarás en Guerra" y puedan, si así lo desean, guardar un "momento mori" de un sueño que en eso quedo o bien la rara y primera edición de una obra exitosa (todo depende de su aceptación finalmente).

Puede que muchos de los que lean la novela la encuentren aberrante, pero contamos con que habrá quien la considere merecedora de seguir existiendo  y quiera sumarse a nuestra iniciativa no sólo difundiéndola, sino teniendo plena disposición para ayudarnos a financiar una continuación si cree que el proyecto lo merece (la novela está "diseñada" para permitir al menos una continuación).

Así pues, les pedimos que revisen este blog y si les gusta nos ayuden a difundir el proyecto para que por juego estadístico podamos llegar al máximo número de personas posibles y, más aún, al máximo número de personas posibles que gusten de nuestro proyecto y no lo sepan todavía.

Actualmente estamos tratando de reunir fondos para una edición definitiva en la que incluiremos las sugerencias de nuestros lectores y tantos capítulos como sea necesario para aterrizar todas las cuestiones que pudieran haberse quedado en el tintero.  Lo anterior mediante la venta de una edición impresa y el acopio de donativos a cambio de diversas recompensas.

Esperamos lograr nuestro objetivo: establecer un proyecto literario que dependa única y exclusivamente de la aceptación de su público.

Agradeciendo su atención,

El equipo de "Amarás en Guerra".

domingo, 6 de abril de 2014

Nos pusimos Medievales

El día de ayer, 4 de Abril, tomamos el camión para "La Marqueza" (así decía el letrero del camión) y después de caminar algo así como 2 kilómetros cuesta arriba, llegamos al Valle de las Monjas, paraje boscoso que se había transformado en un campo de refugiados de la edad media y si no de la edad media, del reino de fantasía que cuando niños admitimos como terreno para nuestros más apreciados cuentos de hadas.

El III festival medieval de la Marquesa organizado por "Mundo Medieval" tuvo a bien recibirnos con los brazos abiertos y pudimos repartir entre sus asistentes ejemplares de nuestra novela mientras degustamos aguamiel de Hrotgar Artesanías (es verdaderamente bueno!!!) y cervezas de las casas Calavera (su Mexican Stout es Imponente) y Mytica (su gothra extra stout es demasiado buena!), de quienes realmente ya somos fanáticos.

¡En 30 minutos repartimos los 40 ejemplares que llevamos!

Esperamos que quienes nos hicieron favor de aceptarlos nos regalen sus opiniones y comentarios.
Y aunque lo decimos mucho, se vale volverlo a hacer:

¡GRACIAS!




lunes, 31 de marzo de 2014

¡Llegamos a AGUANATO!

Uno de nuestros amigos, el "Maistro Nando" nos ha hecho el favor de repartir ejemplares de nuestra novela entre sus alumnos de Aguanato , municipio de Panindicuaro al oeste de Morelia, capital del estado de Michoacán (México).


Esperamos que todos los que nos hicieron el favor de recibir un ejemplar lo disfruten y nos regalen su valiosa opinión.  Pueden contar con nosotros para difundirla.






¡MUCHAS GRACIAS!


Les informamos que si están fuera del Distrito Federal pueden solicitarnos el envío de ejemplares de nuestra novela.  Cada mes haremos 2 envíos al interior de la República Mexicana y cada tres meses haremos uno internacional.  Lo único que les pedimos es que se comprometan a repartir al menos 5 ejemplares entre personas que a su vez se comprometan a leerlos y nos envíen fotos del momento en que los repartan.

martes, 25 de marzo de 2014

La siembra de Libros 21 de Marzo de 2014

El 21 de Marzo participamos en la iniciativa de Siembra de Libros dejando 15 ejemplares de nuestra novela en la Av. Alvaro Obregón de la Ciudad de México y en la tienda de libros e historietas Fantástico de Av. Félix Cuevas, quienes amablemente nos permitieron dejar algunos ejemplares con ellos (Gracias al Sr. David y su Staff).

Fue una experiencia muy divertida por el seguimiento que se podía ir dando a través de las redes sociales e incluso tuvimos oportunidad de hablar de nuestro proyecto con la Revista Vértigo Político.

Les dejamos unas fotos y el enlace para que vean la entrevista que nos hicieron y cómo se dio nuestra participación en el evento.  Nuestro agradecimiento en especial a Daniel Badillo, quien nos regaló una imagen preciosa de una pareja que recoge uno de los ejemplares que dejamos y... Vean el video porque está padre la reacción.









Y para la entrevista para Vértigo Noticias píquenle aquí (píquenle en lo azulito) o en esta dirección

http://www.vertigopolitico.com/articulo/30890/Un-da-para-sembrar-libros-en-la-ciudad-VIDEO

El viernes 28 estuvimos en Polanco un ratito repartiendo algunos ejemplares pero no pudimos tomar fotografías porque nos falló el equipo.  Les pedimos estén pendientes para descubrir otros lugares donde seguiremos repartiendo nuestra novela gratuitamente.

sábado, 15 de marzo de 2014

LA MOLE COMICON 2014

El día de hoy, 15 de marzo de 2014 fuimos a La Mole Comicon y tuvimos el gusto de repartir 110 ejemplares de nuestra novela a quienes los quisieran leer.
Nuestros agentes, la "Parka Gris" y "Il Topox", pudieron convivir con artistas y lectores para promocionar nuestro trabajo.





Tuvimos oportunidad de ver el fantástico arte de Raúl Cruz, genial artista que incluso ha publicado en Heavy Metal (en verdad les recomendamos que chequen su portafolio porque esta increíble); tuvimos oportunidad de dejarle un ejemplar a Inah'te Khvar, quien nos impresinó con sus ilustraciones; platicamos con nuestros amigos de Historieta Mexicana quienes realmente se dedican a fomentar la cultura de la historieta en México; con la gente de Alteria Estudio, que tienen una publicación increíble llamada "Línea Azul" sobre las tendencias del cómic contemporáneo; con la gente de Overhead Studios, un grupo de talentosos artistas gráficos; la gente de Comikaze, grupo que lleva años fomentando al comic nacional; a los talentosos artistas de Producciones Balazo (de la camada del genial Edgar Clement) y; entre otros, a la gente de Editorial Caligrama; quienes nos hicieron el favor de también recibir nuestra novela.
Agradecemos a todos los que nos dieron oportunidad de entrar a sus conciencias y les recordamos que quedamos en espera de sus opiniones sobre la novela.  Como les dijimos, todos los ejemplares que repartimos tienen un número y todos estarán participando en promociones que estaremos publicando en el futuro.

Hoy fue un gran día para nosotros y esperamos que para ustedes también. ¡Hasta la próxima que esperamos sea muy pronto!

domingo, 2 de marzo de 2014

El "para qué" de Amarás en Guerra (según su autor)




La revista mexicana "Proceso", en una nota del 2 de marzo (link para la nota aquí) describe un interesante caso en el que un sujeto, haciéndose pasar por mujer en las redes sociales, intimaba con jóvenes menores de edad para convencerlos de que le mandaran fotografías "eróticas" de si mismos.

Las fotografías eran vendidas en las redes de pornografía infantil o bien usadas como elementos de extorsión a las familias de los jóvenes: O pagaban cierta cantidad o las fotografías eran difundidas.

Esta nota, por extraño que parezca, ejemplifica en gran manera lo que asumo como razón principal para dar a conocer nuestro proyecto y es que a final de cuentas, creo firmemente que Amarás en Guerra no sólo es una novela de ficción, sino también una alegoría sobre cómo todo lo que en un momento se "sabe de cierto" puede ser falso.

Independientemente de que las "realidades alternas" son el material de complicadas teorías sobre la naturaleza "cuántica" de nuestra existencia y la actualización de probabilidades,  también son una simple cuestión de percepción.

Para las víctimas del sujeto de la nota en "Proceso", "la mujer" que les pedía las fotos, ERA REAL y tan es así que estuvieron dispuestos a enviarle lo que les pidió.  Para ellos, "la realidad", al momento en que se tomaron las fotografías y las mandaron, era que estaban teniendo una "relación" con una mujer.  Vivían en "una realidad alterna".

 Uno puede vivir en una realidad alterna sin saberlo toda su vida y puede no sufrir daño alguno, sin embargo, es imposible saber las atrocidades que cometió en defensa o consecuencia de esa, su "falsa realidad".

La historia nos habla de terribles actos que se llevan a cabo por las "creencias", la terrible certeza de que lo que se hace se debe hacer porque tiene su fundamento en una verdad absoluta.  Hablamos desde las guerras santas hasta un pornógrafo de las redes sociales.

Hoy más que nunca, en una época en la que los medios de comunicación tienen una penetración verdaderamente implacable, surge la necesidad de adquirir y difundir una cultura de vivir guiados por "la propia experiencia" y no por los ecos de experiencias o supuestas experiencias que se despliegan con el movimiento de un dedo en todos los medios informáticos que nos rodean.
 
Por mejores reseñas que tenga un restaurante uno no puede tener por cierto que es un buen lugar para comer hasta que no va y prueba los platillos.

Con esto no quiero decir que lo único válido es lo que dicte nuestra experiencia personal, sino que hay una necesidad de tomar la información a nuestro alrededor como una estadística a ponderar racional y concienzudamente a fin de decidir lo que "tenemos por cierto" basándonos en lo que es "bueno" o "malo" para nosotros mismos de acuerdo a las experiencias que hemos vivido.

 Las recomendaciones del restaurante pueden ser correctas, después de todo.

No podemos llegar a los extremos.  El sólo creer que lo único válido es lo que nos dicta nuestra propia experiencia llevaría a la auto-alienación y a la negación de una realidad común que es necesaria para la subsistencia humana.

La información que tenemos a nuestro alrededor debe filtrarse por el tamiz de nuestra propia experiencia, de lo que para cada uno es o ha sido venturoso o no.

En general, los medios de información han diseminado la creencia de que "las drogas destruyen", pero así como hay cientos de casos de vidas destruidas por las drogas, hay muchos más casos de adictos que nunca tendrán un problema por su adicción sea porque no está desbordada, sea porque tienen los medios para sobrellevarla.

¿Se debe o no consumir drogas?

Mi opinón es que la pregunta más bien debería ser: ¿Se debe correr el riesgo?

La mayoría de las personas que se arrojen al concreto de una altura de 10 metros morirán, pero hay casos documentados de gente que ha sobrevivido a caídas más prolongadas. ¿Qué es lo que personalmente se podría ganar experimentando una caída de una altura de 10 metros? ¿Qué es lo que se podría perder?  Después del balance... ¿Vale la pena saltar?

Creo sinceramente que en la actualidad es necesario hacer conciencia de que cada decisión que tomemos puede reportar un beneficio o un perjuicio para nuestra persona y que esa conciencia debe transmitirse a nuestros jóvenes más allá de creencias religiosas o doctrinas éticas.

Lo anterior puede suponer un criterio demasiado egoísta o pragmático pero, en mi experiencia, si se ayuda al prójimo como costumbre, se tendrán más posibilidades de que el prójimo termine por ayudar y eso, normalmente termina siendo provechoso para todos.

Yo no sé si "Amarás en Guerra" termine por difundir esta visión que considero necesaria ahora más que nunca, pero claro, eso no evita en forma alguna que ponga la mesa e invite al lector a que lo averigüe por sí mismo.

Arturo B. Loranca



sábado, 1 de marzo de 2014

Introducción por Eduardo Garibi

Eduardo Garibi, artista plástico ganador del concurso "5 pieces Gallery", desarrollador de bio combustible, miembro del Consejo para la Cultura y las artes de Jalisco y no dudo que muchas cosas más, hizo el favor de hacernos este video como una forma de introducción a nuestra novela.

¡Muchísimas gracias Eduardo!

domingo, 16 de febrero de 2014

"Buenos Vecinos": Un cuento de "Amarás en Guerra".





Advertencia
 La siguiente narración no tiene relación directa con la novela ("Amarás en Guerra"), sin embargo, refiere a algunos personajes y situaciones que le son propios.  El lenguaje empleado en esta historia es intencionalmente distinto al de la novela y contiene expresiones soeces y crudas. Se recomienda discreción.





Buenos vecinos.
Por: Arturo B. Loranca

Había estado demasiado tiempo sentado.  En el/la Internet. Comprando, “chateando”… Buscando paraísos de película con clasificación gringa delineando un éxito muy a modo mientras el culo le acumulaba hemorroides, la barriga centímetros y las nalgas dos o tres varices que hasta se había tomado la molestia de bautizar….¡Ah! ¡Las maravillas de vivir del otro lado de las vías!

Estaba bien para quien había nacido ahí, donde la vida transcurre al ritmo inventado de una melodía sobre-pensada para que la gente la mantenga igual, sobre-pensada, envuelta siempre en las circunvalaciones del cerebro en sustitución a los gritos de la macabra melodía esquinera del tránsito de abajo.  Emocionante de paso, suicida para el residente.

Finalmente lo había conseguido. Estar en casa – del otro lado de las vías - antes del anochecer, tres comidas al día y tiempo suficiente para preocuparse de aspectos de su persona que nunca le habían importando.  Mantener el peso, el traje adecuado para la junta en la que la sonrisa diplomática de obligación debía mantenerse cual credo (¿O era “cerdo”?, nunca he visto a un chancho cuajar sonrisa)… Habría sido perfecto si no por el hecho de que ya no había razón para el traje, el peso o el puto ortodoncista.  Su deseo ya había cambiado para hacer residencia en la macabra melodía que había escuchado como segunda respiración durante los años que había trabajado todas las esquinas del país engañando su camino hasta llegar al lado de las vías en el que pasaba demasiado tiempo sentado.

Si ya hasta le había agarrado el gusto a la cerveza clara el muy “pussyrrón”, pero no por ello dejaba de añorar de los cigarros sin filtro que fumaba en las calles aunque la verdad ya no les soportara ni el perfume.

Se dio cuenta que había pasado demasiado tiempo sentado porque la cola le rasgó un remiendo,  no del pantalón, sino de la piel que se usa para ir al baño después de ir al baño, cuando no pudo encontrar nada que hacer después de quitarse el traje y colgarlo de manera sacramental donde los guardaba… Los 14 impecables que le había sacado a la compañía.

La conciencia de su inflamación anal no habría llevado a nada cualquier otro día pero era viernes por la noche y si bien en otro tiempo habría tenido algo que hacer en algún lugar, desde que había llegado a habitar de ese lado de las vías, lo único que tenía que hacer era tratar de dormir aunque alguien, un cúmulo indefinido de “alguiens” (en desastrosa cercanía), le mostró el contraste de sus tiempos en un escándalo de estrambótica música de variedad más bien ojete.

“Reagetton”  o “rageton” -o como sea que se escriba - en franco afán de violarle los tímpanos que querían todo menos historias de calle que de por sí traía con acompañamientos mejores en la serenata de conciencia coagulada taponeando el conducto por el que llega el sueño.

Quizá en otro tiempo se habría levantado con un bat para amenazar a quienes le impedían el sueño;  quizá en otro tiempo no habría estado a esas horas en su departamento viendo el/la Internet sino viviendo las maravillas que un billete de a doscientos pueden lograr en el “chichisbar” de intersección más próxima al destino de su ruta. ¡A la Puta! ¡Cómo extrañaba la ruta!

Sí, en otro tiempo se habría levantado con un bat para amenazar a quienes le impedían el sueño a las cuatro de la mañana si a esas horas hubiera algo que le impidiera dormir después de haber intentado tragarse medio estante de la cantina más próxima, pero ya no era ese tiempo, aquél en el que tenía razones para querer vivir tranquilo, cuando no añoraba la calle y la ruta porque la calle y la ruta eran su vida, su pinchísima vida con olor a suicidio.

Habría podido llamar a alguien para hacerlos callar pero ya no estaba en él.  Su identidad domesticada por las reglas del buen gerente le habían enseñado que el antagonismo poco deja en la estructura de la sociedad civilizada… Además tenía poco más que hacer y la evidencia sonora indicaba que en el departamento vecino habría vida, caderas contoneantes y todo lo que faltaba en el suyo, impecable templo al milagro de china fabricación plástica y diseño americano.

Ante la opción de mirar al techo desde su acueste en la cama por indefinidos hasta el día siguiente (con intervalos lógicos para la masturbación), fraguó una estrategia para no tener otra noche desperdiciada.  Se calzó, y con la ropa de cama bajó a la tienda que serviría al propósito de comprar cervezas a la hora, hizo lo propio con dos paquetes de seis y regresó sobre sus pasos pero no los termino en el origen; se detuvo en la puerta que exudaba sones de a putear la madre a pocos metros de su departamento y, con la sonrisa entrenada de mil y una hipocresías, toco hasta que le abrieron para presentar su caso y sus cervezas con dos posibles desenlaces: 1.- un fin de fiesta a causa de queja vecinal (la suya) o; 2.- Un cabello más en la sopa de fiesteros que de ser tragado con tanta fiesta ni sería notado en la resaca que vomitaría a la noche.

¡Cómo si se hubiera requerido explicación después de la presentación de las cervezas!

Al parecer andaban cortos y para bien o para mal, sabían que el sonámbulo del vecino no sería problema… Después de todo, sabían donde vivía.

Pasó con su atuendo para dormir a cuestas y se encontró un lugar para ver a la fauna que brincoteaba en baile como los piojos de su gato.  Por lo menos los de la fiesta no sacarían ronchas… Se suponía… Decidió no arriesgarse y mantuvo su distancia.  De cualquier forma prefería ver el contoneo de las nalgas sobre-desarrolladas en cadencia que el techo de su habitación que le regresaba burlón la mirada aún y cuando se empeñaba en cansar a mano al libido  para matar al día.

¡No puede! ¡Lero, lero!

Al paso de los minutos la observación lo llevo a notar a un grupo de personas que rodeaba a una silla de apariencia desocupada y que, a pesar de las apariencias, o más bien, conforme a ellas, parecían disfrutar la velada más que él.

Cosas “peores” había visto. Al menos nadie brotaba escamas de la lengua a voluntad.

La última lata de sus paquetes se le murió en la mano. El se había tomado algunas pero como he dicho, el pueblo de aquél condado requería el resto. Lo bueno es que el borracho es solidario mientras tenga el medio de seguir borracho. Un ameno generoso le sirvió más parque de una extraña botella negra. ¡Quién sabe qué carajos sería, pero para el fin buscado, aquél medio servía más que la cerveza!
Sabía a asiento de monja… ¡Pero al resbalar, caía como whisky de 12 años!
Daba para la especie… ¡Y en qué forma!

A segundo golpe del brebaje se encontró en torno a la silla que antes había visto vacía, departiendo como todos con un singular personaje que antes no había visto ahí.  Era una criatura diezmada por los años incluso a nivel de escala. En la silla que ocupaba sus pies a penas tocaban el piso y sus hombros el borde vertical del respaldo.  Tenía una bonachona papada, erizado y largo cabello cano y, cuando era susceptible a alguna forma extraña de iluminación, parecía un aborto de fragmentos del éter translúcido de la categoría que sale cuando un cualquiera le abre a uno los ojos de un chingadazo.

Por la plática diseminada supo que se llamaba “Ein”  (aunque dudó que alguien más le llamara así) y que era capaz de expeler palabras como mierda que bien podrían haber llenado la provisión en el fondo del retrete sin siquiera levantarse de su lugar.

De entre la mierda, que por apestosa hacía imposible el ignore, se podían extraer diatribas sobre cómo las cosas son lo que creemos que son y lo que creemos está influido por las creencias de la mayoría.   Luego alguna chica le llevaría un cigarro torcido a mano para darle combustión a su jale y seguiría escurriendo.

Cualquiera podría o más bien debería haberse volteado para desestimar a aquél remedo de iluminati, pero fuera el tufo, la transparencia o un secreto calambre generalizado en el cuello, pocos pudieron. Y es que ya el cansancio había diezmado a la pista de baile.

Le dio por decir que los presentes eran hijos de una historia que se había contado hacía mucho y se repetía y se repetía y se repetía.  Del sueño al trabajo, del trabajo a casa y en casa a sentarse a matar el resto en el/la Internet. Dijo que el tedio de las repeticiones  era tan profundo que cualquiera debería ser capaz de brincar por la ventana.

Nuestro tipo de pijama no encontró inhibición alguna que lo impidiera y terminó por echarle desafío.  “Si tu saltas yo salto”.  El balbuceo salió sin imaginar ni remotamente que el cabroncete se izaría y abandonando la crianza de mojones verbales, correría hacia la ventana abierta para dejarla atrás con un poderoso brinco.

El frió de afuera se le impactó en la cara como a todos y es que sin notarlo, todos los congregados habían corrido hacia el agujero que los separaba a nueve pisos de las vías a ras de calle.  En la oscuridad beligerante negada a disiparse ante los embates de la luz del departamento, y el alumbrado público de abajo, todos se vieron forzados a invocar a la confusión, la anticipación, el miedo y algunos otros sentimientos infames que terminaron por bajarles la borrachera.

No se veía nada ni abajo ni arriba ni a un lado ni al otro.  Nada, claro, salvo la escena nocturna de todos los días para el que se asomara desde la ventana. Del chaparro nada.

Cayó en cuenta de que había dicho que brincaría tras el otro y perdió gravedad en los testículos como si ya hubieran saltado sin él.  En lo que todos seguían preguntándose qué había pasado, le corrió para la puerta, al pasillo y de ahí a la puerta de su cubil a algunos metros.

¡A la verga! ¡A la casa!

Pero no, cuando se vio del otro lado del umbral traspasado no encontró ni verga ni hogar sino otra vez la fiesta, el reggaeton y el sujeto en la silla esperándolo con una sonrisa.

“Ahora saltas tú”

La infame música se detuvo de golpe y todos lo voltearon a ver amenazantes.

¡Pinches montoneros!

Gritó, golpeó, pataleó, arañó y hasta se permitió suplicar.  Ya para cuando terminaron de someterlo llegó a la conclusión de que aquello no estaba pasando y, luego, cuando lo empezaron a acercar a la ventana se dijo a si mismo que todo tenía que ser una broma de borrachos, que lo soltarían y se reirían a su costa por haberse colado a la fiesta.  Estuvo a punto de creerlo cuando de nuevo se vio en la ruta – de la ventana al vacío -y finalmente en la calle, del otro lado de las vías, de donde había venido.

Alguien en algún lado se cagó de risa.

A sus deudos –porque a final de cuentas tuvo deudos que lo habían mandado al carajo hacía algunos años- les dijeron que se había suicidado y que el seguro de vida no aplicaría para dejarles buen recuerdo.  Y desde la esquina una botella negra con un chaparro transparente les sonreiría.

martes, 11 de febrero de 2014

Introducción a Amarás en Guerra por "El Señor de las Sombras" (en los ojos)




"Estaba leyendo a Cesar Millán, el encantador de perros, en donde el autor explora lo que yo llamaría una realidad alterna a la nuestra; la realidad de los perros, que es un mundo poblado de los colores que puede contener el universo percibido por una nariz hipersensible como la de nuestros hermanos mamíferos, los canes domésticos.

El horizonte de observación es sensiblemente modificado al tomar conciencia de la existencia de una realidad paralela tan tangible y medible al observarla desde el efecto que ésta produce.
La lectura fue interrumpida por mi amigo Loranca a quien conozco desde hace una década ya, quien me mostraba su más reciente creación, la novela que usted tiene en sus manos en este momento.

Me di a la tarea de leerla a regañadientes, pues evito con todas mis fuerzas leer títulos que contengan cualquier variación del verbo del concepto irremediablemente meloso del amor, excepto cuando el autor promete que va a desmembrarlo quirúrgicamente con el bisturí de la ciencia, que irónicamente es uno de mis amores.

Las lecturas anteriores de mi amigo Arturo, o Zona Rosa como lo conocí por muchos años antes de que revelara su verdadero nombre nunca me había decepcionado y ésta no tenía que ser la excepción. Amarás es un sustantivo, una isla en medio de la nada, en un conflicto metafísico y material, tal y como el mismísimo concepto interno y psicológico del otro "amarás".

Pero la pluma de mi amigo - bueno lo conocí en el siglo XX así que corrijo -  las teclas de mi amigo nunca me habían entregado conceptos como princesas, reinos, magos, y bodas… Temas de los cuales constantemente me escabullo igual, teniendo problemas con mi pareja al no disfrutar de series de televisión como Game Of Thrones, o películas épicas como El señor de los Anillos, y no habiendo leído de Tolkien más que “El Granjero de Ham y otros cuentos” pues la complejidad de personajes, espadas, lugares, nombres de dragones, pócimas, idiomas y lenguas y cuanto artilugio se inventa el autor para poder hilar su película me causan una ansiedad que finalmente es aplastada por el aburrimiento y la falta de atención.

Vi que la novela iba por éste tema, sin embargo la hermosa definición de personajes hizo que en mi caso, quiera seguir la historia, eligiendo un personaje a quien amar (en mi caso La Hiena) y odiar a todos los demás, y esperando ansiosamente que murieran para poder seguir los libros de César Millán que ladraban en mi Kindle.

La grata sorpresa de Amarás en Guerra, es que te envía a uno de esos mundos paralelos similares a los colores que huele el perro, y por un momento de desconecta la necesidad de explicar lógicamente fenómenos como la magia, el vuelo, y el viaje submarino, y te hace simplemente disfrutarlos y ansiosamente esperar en qué momento esa realidad del color de los olores se cruza con la realidad de nuestras pantallas, del revisar qué ocurre en Twitter y en Facebook, de dónde está el mundo conocido desde esta Isla que lleva el nombre de esa retorcida y necesaria maña humana.

No me encontré ni un sólo perro en Amarás en Guerra, pero la disfruté y espero que usted también lo haga. "

"El Señor de las Sombras", alias Pablo Pérez, es un comediante de Stand Up que radica y opera en Costa Rica.  También tiene un programa  radio llamado "La Paja Nocturna" y hace presentaciones por todo el país.

domingo, 9 de febrero de 2014

Dramatis Personae: Rook (Lady Penélope Campbell Bergman)













Lady Penélope Campbell Bergman (alias "Rook"/"Ruku")

Edad: 35 años

Hija del Capitán Sir James Pendelton Campbell de la marina mercante de su Majestad Siegfried Walner II y Lady Freida Bergman, prima-hermana del Conde Wenselsaw Bergman de Halmstad.  Dado que Lady Freida murió al dar a luz a su hija,  Sir James llevó a la pequeña en su barco insignia, el "Rook" (el cuervo), desde antes incluso de que pudiera caminar.  Habiendo sido recluatado durante la guerra contra la Confederación, el capitán Campbell dejó a Penelope al cuidado de su íntimo amigo, el daimo Eon Xiao, del gremio de la transportación en la Confederación. Ella y los hijos del daimo crecieron como hermanos.  Terminada la guerra la salud del Capitán se deterioró, por lo que su hija, de sólo 15 años, tuvo que hacerse cargo del "Rook".  Desde entonces se le conoció como "little Rook" ("pequeño cuervo") y, posteriormente simplemente como "Rook".  Rook es experta en combate cuerpo a cuerpo y maestra de combate ("Dai-Mah") de la hermandad Mahori (de quien lleva tatuajes en el rostro a pesar de que tradicionalmente son marcas exclusivas de guerreros varones). Es una experta navegante adorada por su tripulación.  Habla albionés y todas las variantes y dialectos conocidos del lenguaje confederado, Dato curioso: No habla el idioma de su madre (Sueco).

lunes, 3 de febrero de 2014

La Teología del Imperio Europeo




Según la Real Academia de la Lengua Española, "Dios" es el "Ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo"  lo cual, en principio nos muestra una diferencia entre la concepción monoteísta y la concepción politeísta que, aplicada al contexto humano, nos establece dos formas bien diferenciadas de entender la existencia.

La religión Católica y las diversas derivaciones de la misma establecen que Dios es un ser omnipotente, omnisciente y que es tanto el principio como el final de todas las cosas.  La explicación de la trascendencia, el origen y el destino se suman en una sola entidad, "el alfa y el omega".

Por otra parte, las religiones politeístas como el hinduísmo o el taoísmo, distribuyen los aspectos esotéricos de la realidad en diversas entidades que pueden ser fallidas pero que, indudablemente, tienen facultades sobre-humanas que las colocan en un terreno de supra-ordenación respecto de los mortales.

Los seres fallidos pero "superiores" no pueden apartarse de los mortales por razones inexplicables y así vemos a un panteón helénico que plaga sus ciudades con mestizos mitad hombre y mitad dios o deidades nórdicas que pelean hombro con hombro con sus fieles o deponen personalmente tiranos a punta de espada, cosa que los seres perfectos del monoteísmo hacen mediante "sus elegidos".

El contacto hombre-dios es casi cosa de todos los días en las mitologías politeístas, mientras que en las monoteístas, se da como caso excepcional (milagro) por profetas o humanos elegidos para compartir con el resto la divinidad. 

"Dios", en las religiones monoteístas, es un ser que ya tiene todo planeado y que define las causas de todo en su plan maestro, lo cual genera diversas interrogantes sobre la existencia o función del libre albedrío;  En contraste, "los dioses" de las religiones politeístas representan fuerzas de la realidad que pueden o no alterar el curso de la existencia humana, existencia humana que en la mayoría de los casos se resuelve por voluntad propia.

En Amarás en Guerra, el Evangelio del Imperio Europeo dice:

"En el principio todo lo que existe y existirá se encontraba en un caos absoluto en el que ninguna forma era capaz de definirse.  El caos se movía, se quedaba quieto, se mezclaba, se disolvía y se condensaba.  A veces no era más que un efecto de su propia causa, a veces era poco menos que una bestia o ni siquiera eso.

La eternidad por fin hizo que el todo se diera cuenta de si mismo y se llamara Europa, nuestra madre.

Europa lo era todo y todo era Europa, pero un día Europa tuvo un sueño y ese sueño, aunque era parte de ella, era algo distinto y se llamó “Id”, el segundo, quien era perfecto y suficiente.

Id se enamoró de Europa y Europa se enamoró de Id.  Juntos existieron en absoluta felicidad hasta que Europa despertó, e Id, como todo sueño, tuvo que dejar de existir dejándola preñada con los recuerdos de su amor.

Esos recuerdos, hijos de Id, tenían la esencia de su padre pero eran diferentes. No eran perfectos ni suficientes porque necesitaban que su madre los alimentara para sobrevivir y su madre los alimentó porque eran los recuerdos de su amado.

Dei, el codicioso, “el que quiere”, el recuerdo del deseo y el amor insaciable; Lex, “el confiable”, el que no desea nada sino estar ahí para ella, el recuerdo de la solidaridad permanente; Ein, “el ocurrente”, el recuerdo borroso de todas las cosas fugaces que Id había hecho para hacerla feliz; Ars, el caprichoso, “el que está lleno de sí”, el recuerdo de la soberbia y el orgullo que lo hacían diferente y; Tul, “el doloroso”, el recuerdo de la tristeza que le causó cuando se fue.

Europa les dio a sus hijos todo lo que ella era, hasta que el todo que era dejo de ser y en su lugar quedaron solo ellos, los primeros dioses, quienes trajeron el orden de las cosas.

Dei hizo a los elementos que integrarían todas las cosas para que todas las cosas tuvieran un poco de él y así le pertenecieran; Lex hizo al espacio para contener a los elementos y así todos tuvieran un lugar para existir; Ein creo el tiempo que empuja a todo lo que existe a estar en eterno cambio para que siempre haya algo nuevo que esperar; Ars hizo las formas de las cosas de manera caprichosa para que pudieran distinguirse las unas de las otras y Tul… Tul se alejo de todo para perderse en un sueño que pudiera mitigar el dolor de haber perdido a su madre."
 (extracto de Capítulo III de la Novela "Amarás en Guerra")

Independientemente de lo establecido en el "Evangelio", en el mundo de la novela, las diversas escuelas de la Santa Iglesia del Imperio, han establecido diversas interpretaciones que derivaron incluso en "herejías" como la de Abdul Alzhared, quien llegó a indicar que humanos y Dioses son una misma entidad fragmentada a fuerza de su propia naturaleza que los hace incapaces de percibirse o aceptarse como materia de algo más grande. Un brazo que no sabe que es sólo el apéndice de un hombre, un engrane que no sabe que existe sólo porque cumple una función en la Deus Ex Machina, un ser humano que existe porque...

sábado, 4 de enero de 2014

Dramatis Personae: Yu Xiao















 Yu Xiao (maese/daimo)

Edad: 35 años. .

Hijo mayor de Eon Xiao, director de los talleres Xiao y posible heredero del escaño del gremio de transportistas en la Junta de Gobierno de la Confederación de las Naciones del Mar.  Especialista en diseño de naves de transporte y maestro emerito del gremio. Fluído en Latín, versado en costumbres europeas.  Se rumora tiene un romance con la capitán Lady Penélope Campbell, contractora independiente del gremio de transportistas de la Confederación y de la marina imperial. Prometido en matrimonio a la princesa Zafiro de Europa para ganar el Título de Conde de Amarás.


viernes, 20 de diciembre de 2013

Sobre la Ilustradora y el escritor


La Ilustradora: Grisel Fernández Minor

Grisel Fernández Minor se describe como “ilustradora, chiquita, enamorada”, adora a su gato, el mar y dibujar. Detesta el frío.

Es ilustradora de tiempo completo para libros de texto y libros infantiles en el despacho "Digital Stuff"  (puedes ver más de su trabajo en http://m.flickr.com/#/photos/97033238@N08/ ).

Como a la mayoría de los ilustradores, se le achaca  el haber pintado sus paredes con crayola  a los dos años.  Consideró ingresar al mundo de la plástica tras pasar un tiempo con su tía, la artista plástica Flor Minor, pero no le gustó el ambiente y se decidió por el diseño gráfico, carrera que le permitiría explotar su condición de dibujante compulsiva.

Grisel se interesó en ilustrar “Amarás en Guerra” porque quería un cambio de la ilustración infantil a algo más “adulto”.  Considera que el estilo que utilizó es “un ashurado parecido a un dibujo a pluma atómica” y lo concibió porque “necesitaba un toque de época y tenía que ser en blanco y negro”.

“…Pense que la solución lógica al blanco y negro era el grabado y así salio.”

En su opinión “Amarás en Guerra” es “una historia que te atrapa, que tiene unos conceptos muy locos pero que uno lo hace debrayar y clavarse” y además dice que las ilustraciones son como sus “bebitos” por lo que está tan orgullosa de ellas como una “mamá cuervo”.



El Escritor:  Arturo B. Loranca


Sujeto enfrascado en una interminable lucha contra el aburrimiento, de mente irregular y gato gris. Tiene diversos alter-egos y está enamorado de cualquier tipo de historia. Detesta sufrir prepotencias, impotencias e incontinencias (sobre todo incontinencias).

Uno de sus alter-egos es abogado encargado de litigos en una empresa transnacional (por lo que básicamente pasa la mayor parte de su tiempo pensando en la forma de fastidiar a alguien), el resto se dedican al consumo de historias, datos inútiles y alguna que otra substancia tóxica.  Ha escrito numerosos artículos y ensayos sobre "piratería", propiedad intelectual, derecho, política, su afición a David Bowie y la relatividad del conocimiento en los tiempos del WI FI.

Se decidió a escribir “Amarás en Guerra” porque “quería escribir algo menos tétrico” y que "no fastidiara a nadie".

En sus palabras, la novela es “una re-construcción de los cuentos de hadas, incluyendo la religión y la historia”.

“Si la vida es puro cuento yo prefiero que sea uno con magia, princesas y caballeros que todavía pelean con espadas (en contraste a burocracia,"reinitas" y "templarios" que pelean con AK 47s)”.
  
En su opinión “Amarás en Guerra” es harto divertida.

jueves, 12 de diciembre de 2013

Dramatis Personae: Die Drei.

















Werther Walner III (a.k.a. "Die Drei" -"El tres")


Edad: 30 años. Ojos Azules, complexión atlética.

Nacido en Berlín, Hijo del Conde  Werther Walner II, líder de la familia Walner después de la abdicación del emperador Sigfried Walner II.  Segundo en la sucesión de la Familia Walner (de los señoríos de Germania y Albión); Caballero de la orden Teutona (defensores de la fé).  Tetra-campeón Europeo de tiro y esgrima. Graduado de la Universidad de Liepzig, devoto seguidor del Ala "Apócrifa" de la Iglesia. Fluido en Latín, Albionés y Germano.  Prometido a Irina Romanov de Moscú para consolidar la alianza nororiental de la familia Walner con los Romanov. Se sabe mantiene un romance con Zafiro M. Barieri a pesar de que ella está prometida al hijo de Eon Xiao de los talleres Xiao en la Confederación de las Naciones del Mar.

martes, 3 de diciembre de 2013

Dramatis Personae: La Hiena













Jennamar Dirustantis de Granada
(Alias "La Hiena").

Edad: 31 años.

Originaria de Granada, en la región Sur-Occidental del Imperio.  Hija del Embajador de la familia Dirustantis en la Corte de Edmundo I.
La segunda persona más joven en recibir el título de "Archimago".  Maestra en telepsimancia (la disciplina que permite la comunicación mental entre varias personas) y telepsignocia (la disciplina que permite la comunicación con el "Eikonomundis" - "el lugar donde están todas las ideas que existirán").
Adquirió el sobrenombre de "La Hiena" por un incidente que se dió en su tercer año en la Academia eclesiástica de Mirthaux.  Según reportes del incidente, la entonces novicia emitió inconscientemente una "descarga ideática" que causo la muerte y la locura de gran parte de la facultad.  La novicia tuvo espasmos de risa incontrolable mientras eso sucedía.
Una vez que obtuvo el grado, la archimago Dirustantis fue asignada, a solicitud propia, como Dama de la Princesa Zafiro.  Al parecer tiene una extraña relación con la Princesa.

Dramatis Personae: Zafiro



 


Zafiro Margareth Barieri Bach
Edad: 26 años. 
Nariz prominente; Ojos azules.
Hija del Emperador Edmundo I de Europa y Johana Bach de Barieri (famosa compositora y Condesa de Sicilia por matrimonio). Hija única. Prefiere vestir de azul cuando es posible. Gusta de la ópera épica y las composiciones con ritmos rápidos y contagiosos. Posible uso de substancias alucinógenas por recreación (¿adicción?). Predilección por el vino tinto italiano. Previamente involucrada con Werther Walner III de la Casa Walner (designado sucesor de las familias de Germania y Albión). Extraña relación con dama de compañía/escolta: Archimago Jennamar Dirustantis, “La Hiena” (sujeto extremadamente peligroso). Experta lingüista fluida en italiano, latín, francés, castizo, albionés, germano e idioma confederado; versada en sueco y ruso. Entrenamiento militar leve. Alta opinión de si misma. Prometida al hijo de Eon Xiao, líder de los talleres Xiao en la Confederación de las Naciones del Mar.